La yerba mate es una planta de la familia del acebo y endémica de la región central de Sudamérica. Su cultivo requiere un saber hacer y unas condiciones particulares para poder desarrollarse.
¿Cuáles son las condiciones para cultivar mate BIO? ¿Crece el mate en Europa? ¿Cuáles son nuestros compromisos en el cultivo de nuestra yerba mate?
El cultivo del mate

Un cultivo de mate en agroforestería
A menudo confundida con el té o el matcha, la yerba mate es una bebida energizante que nace de la infusión de las hojas de mate, también llamado «Ilex paraguariensis».
El mate es un arbusto que se desarrolla en simbiosis con su entorno y que necesita condiciones muy concretas. El árbol lleva en sí los beneficios de su hábitat natural. Su desarrollo depende de la humedad, del tipo de suelo, de la higrometría y de la exposición al sol… por eso cada explotación, cada productor y cada familia de mate aporta un sabor único a la infusión.
Para entender la influencia de estos parámetros en la calidad y el sabor del mate, te invitamos a consultar nuestro artículo «4 factores que influyen en el sabor del mate BIO».
Lo habrás entendido: no será posible cultivar mate en tu casa, en Europa, pero sí podrás, con un poco de paciencia, ver crecer un pequeño arbusto en tu hogar.
Una producción industrial
Hoy, gran parte de la producción de mate se realiza de forma industrial. La expansión agrícola en ciertas regiones productoras de yerba mate ha llevado a una transformación de los paisajes naturales.
En este contexto, el uso de fertilizantes y productos químicos busca optimizar la producción y mejorar los rendimientos, lo que permite ofrecer una yerba a un precio competitivo.
Estas prácticas pueden modificar la calidad de los suelos e influir en el medio ambiente. Además, la cosecha de las hojas antes de su plena madurez puede provocar una disminución de su contenido en azúcar natural y un aumento de su amargor.
Dicho esto, también existen iniciativas de agricultura ecológica y sostenible.
Nuestro compromiso
En YVY quisimos plantar cara a estos métodos de cultivo asociándonos a una producción ecológica y justa. Este proyecto se inscribe en una lucha contra la deforestación.
Nuestros productores cultivan la yerba en agrobosque, es decir, en el corazón de la biodiversidad, lo que permite al arbusto extraer los recursos necesarios para su desarrollo y desarrollar un sabor muy distinto.
Este cultivo a la sombra influye directamente en el sabor de las hojas y le aporta una complejidad gustativa. Cada dos años realizamos la cosecha (una vez que las hojas han alcanzado su plena madurez). Este método de cultivo garantiza una reducción drástica del amargor presente en las hojas y un sabor auténtico.
Tras la cosecha, las hojas se predeshidratan (la etapa del sapecado) en un tambor rotatorio con llama, antes de pasar a la etapa del secado. El secado es muy importante e influye también en el sabor del producto final.
Damos prioridad a un secado sin humo en cintas horizontales a calor constante. Este tipo de secado tiene la doble ventaja de mejorar el sabor de la infusión y de estar libre de los residuos asociados al secado con humo.

Las hojas de yerba mate en su árbol
Los matices del mate
El mate se declina en varias variantes, todas procedentes del mate verde, pero que se distinguen por sus características aromáticas y gustativas.
El mate verde
El Mate Verde BIO es suave y vegetal. Con poco amargor, conviene perfectamente a los amantes del té verde que quieren aprovechar las virtudes de la planta.
Ofrece un sabor auténtico y vivificante, que pone en valor la frescura natural de la planta.
El mate añejo
Es la yerba más extendida de Sudamérica.
El Mate Añejo BIO se distingue por una intensidad marcada y un amargor sutil. Durante dos años de añejamiento, la planta concentra sus aromas naturales y revela en el final un sorprendente buqué de frutos secos.
El mate tostado
Existen numerosas alternativas, entre ellas una pensada especialmente para los amantes del café: el Mate Tostado.
Tras una etapa de tostado a baja temperatura, esta yerba ecológica adquiere un sabor inédito, muy cercano a la textura de un café ligero. Se encuentran notas tostadas, de chocolate y de caramelo.
Recomendamos esta infusión al final de la comida, para ayudar a la digestión y evitar los ligeros «bajones» de después de comer.
