Verter el agua demasiado caliente, remover la bombilla, fallar el hueco…
El mate es una bebida muy sencilla: yerba, agua caliente, un mate.
Pero una preparación fallida puede estropear un poco la experiencia; se entiende que hay algunos gestos sencillos que conviene respetar.
La buena noticia es que no hace falta ser un experto. Con unos pocos ajustes —por ejemplo un agua algo menos caliente, una preparación meticulosa, una yerba de calidad— la diferencia es inmediata.
En este artículo veremos juntos los errores más comunes y, sobre todo, cómo evitarlos, para disfrutar de un mate duradero y sabroso de la mañana a la noche.
Un agua demasiado caliente
El primer gran error de preparación es infusionar el mate con agua demasiado caliente: es la mejor manera de quemar las hojas.
Por encima de 80 °C, el calor destruye una parte de los antioxidantes y aporta un amargor adicional a la preparación.
Recomendamos un agua entre 70 y 80 °C. Esta temperatura revela los aromas sin agredir la planta.
TRUCO: si no tienes un hervidor con regulación de temperatura, basta con verter 3/4 de agua hirviendo en un termo y completar con 1/4 de agua fría.
Y si no tienes termo: en cuanto veas aparecer pequeñas burbujas, ¡el agua ya está a 80 °C!

Un mate tradicional
Una preparación demasiado brusca
Es tentador verter el agua rápidamente, pero el mate prefiere la paciencia y los gestos medidos.
Bastan unas pocas etapas sencillas para revelar toda su finura:
- Inclinar ligeramente el mate y agitarlo suavemente para repartir la yerba.
- Verter un poco de agua templada para ayudar a formar el hueco y evitar quemar las hojas si tu agua está algo demasiado caliente. Espera a que el agua sea completamente absorbida por las hojas antes de crear el hueco con la bombilla.
- Formando una pendiente con la yerba, llamada montañita, coloca después la bombilla en la parte vacía y no la muevas más: eso evita que todo el mate se infusione demasiado rápido.
- Añadir el agua caliente (70-80 °C) en el espacio vacío previsto. ¡Y a disfrutar!
Siguiendo estos gestos sencillos, el mate conservará un sabor estable durante toda la duración de la infusión.

¿Cómo preparar tu mate?
La calidad de la yerba
Un buen mate es ante todo un buen terruño.
Una yerba cultivada respetando su entorno y el ritmo natural de la planta desarrolla toda su riqueza aromática y nutricional.
Es lo que marca la diferencia de un mate ecológico: un cultivo sin pesticidas. Pero existen otros métodos que mejoran la calidad final de las hojas: una cosecha a mano y en su madurez y un secado sin humo.
El resultado se nota en cada sorbo, con un gusto que no queda enmascarado por el secado con humo, y con notas aromáticas complejas y diversas.
En YVY Maté seleccionamos únicamente mates no ahumados y procedentes de la agricultura ecológica, cultivados en agroforestería, respetando la planta y la biodiversidad, con productores certificados Trade For Life y Demeter.

Hojas de yerba mate
El mate se saborea a tu ritmo
El mate se saborea, se prolonga, se comparte.
Un mate con 20 g de yerba permite infusionar alrededor de 1 L de agua antes de que la yerba pierda el sabor; se dice entonces que está «lavada».
Cada sorbo revela un matiz diferente: primero bastante intenso, después más suave, cebada tras cebada.
Pero, sobre todo, el mate no es solo una bebida caliente. Es un momento para saborear, ya sea por la mañana para despertarse con suavidad o para compartir con amigos.
Gracias a una preparación progresiva, cada cebada es única, energizante y reconfortante, para acompañarte a lo largo de todo el día.
¿Ganas de probar la diferencia? Nuestro Mate Verde BIO, el Buenos Aires para los amantes del carácter, o el Mate Tropical en la versión afrutada.
