Para los recién llegados puede resultar desconcertante.
Para los aficionados, es un auténtico placer.
Cada yerba mate tiene su propia personalidad: algunas son vegetales, otras ahumadas, más o menos amargas, a veces suaves o terrosas.
Vamos a descubrir juntos las distintas texturas gustativas del mate.
Pero entonces, ¿a qué sabe el mate? ¿Cómo suavizar esta bebida? ¿Y cuáles son los distintos tipos de mate?
El sabor del mate
El sabor del mate es único, a veces difícil de describir. Como el café, el vino o el té negro, es un gusto que se descubre con el tiempo.
Un sabor que hay que domar
En la primera degustación, el mate puede parecer amargo, incluso desestabilizante. Pero no te preocupes: el paladar se acostumbra. Cuanto más lo tomas, más empiezas a distinguir sus sutilezas.
A algunas personas les encanta desde los primeros sorbos; otras necesitan varios intentos. Pero una cosa es segura: es una bebida que se merece, ¡y que lo devuelve con creces!
¿Por qué puede ser amargo el mate?
El amargor del mate depende de numerosos factores:
La variedad de yerba
El modo de cultivo
El momento de la cosecha
El saber hacer del productor
Por ejemplo, una yerba cosechada antes de su madurez y cultivada a pleno sol será mucho más amarga.
Para saber más sobre los distintos factores que influyen en el sabor del mate, ¡tenemos un artículo completo sobre el tema!
Un mate BIO, suave y equilibrado
Nuestro mate BIO se cultiva en agroforestería, a la sombra de los árboles, en el corazón de la biodiversidad.
Cosechado en su punto de madurez, cada dos años, desarrolla aromas más suaves y naturalmente dulces.
Resultado: un mate de sabor redondo, largo en boca, con una bonita complejidad aromática.
Los 3 tipos de mate
Existen tres grandes tipos de yerba mate, cada uno con un perfil gustativo bien distinto.
Los tres tipos de mate
Mate verde
El mate verde es la yerba recién cosechada. Esta yerba es muy suave, muy fresca y vegetal. Se acerca gustativamente a un té verde por su suavidad, pero se aleja de él por las notas muy particulares y propias del mate.
Mate añejo
El mate añejo puede añejarse entre 3 y 24 meses. Como en un vino, un queso o un embutido, cuanto mayor es el tiempo de añejamiento, más se concentran los sabores y más se alejan del gusto del mate verde.
Añejamos nuestra yerba 24 meses para obtener un bonito amargor, un dulzor equilibrado, balanceado por una acidez medida, con un final en boca de frutos secos.
Mate tostado
El mate tostado se aleja drásticamente de los dos tipos anteriores. Igual que el café o el cacao, las hojas se tuestan siguiendo una receta específica. El tiempo de tostado influye enormemente en el sabor final: hay que dominar el tostado a la perfección para sacar lo mejor de las hojas.
El tostado aporta a la infusión un gusto que se sitúa literalmente entre un café y un té: encontrarás la fuerza, las notas tostadas y caramelizadas propias del café, balanceadas por la suavidad en boca de un té. Algunos llegan a encontrar también ciertas notas de té ahumado.
¿Ganas de comparar los tres perfiles? Descubre nuestro Mate Verde, nuestro Mate Añejo y nuestro Mate Tostado.
Las distintas formas de tomar mate y su impacto en el sabor
El modo de preparación y el recipiente utilizado influyen directamente en el sabor del mate. Según el método elegido, la infusión será más o menos intensa, más suave o más intensa.
El mate en calabaza: la experiencia más auténtica
Tomar el mate de manera tradicional, en un mate de calabaza natural (a menudo fabricado a partir de una calabaza seca), ofrece una experiencia gustativa rica y evolutiva.
¿Por qué? Porque la propia calabaza aporta un ligero sabor amaderado o terroso que completa el perfil aromático de la yerba.
Además, cuando tomas tu mate en varias cebadas sucesivas, la bebida se suaviza de forma natural. Los primeros sorbos son intensos, concentrados, a veces amargos. Después, cebada tras cebada, la yerba libera sus aromas más sutiles, redondos y equilibrados.
👉 Truco para principiantes: puedes escupir los 2 o 3 primeros sorbos si el amargor te parece demasiado marcado. Es una práctica habitual entre los aficionados que descubren yerbas potentes.
Un mate de calabaza
El mate en tetera o en bolsita: una infusión más suave
Si prefieres un enfoque más sencillo, puedes infusionar el mate como un té clásico, con una bolsita o a granel, en una tetera o un infusor. Se obtiene así:
- Un sabor más ligero
- Una infusión más controlada
- Práctico para dosificar o aromatizar
Este método da una bebida menos intensa, ideal para principiantes o para personas sensibles al amargor. También permite añadir fácilmente aromas: menta, frutas, especias, etc.
El mate helado (tereré): refrescante y saciante de la sed
El tereré, versión helada del mate, es muy popular en Paraguay. Se infusiona la yerba con agua bien fría (a veces aromatizada con frutas o hierbas), lo que da una bebida muy suave y refrescante, perfecta en verano.
Este método reduce mucho el amargor y hace resaltar las notas vegetales y herbáceas del mate.
¿Cómo suavizar el mate?
¿Encuentras tu mate demasiado amargo? ¿O quieres dar a conocer esta bebida a personas que no la conocen? ¡Que no cunda el pánico! Aquí tienes algunos trucos sencillos y eficaces para reducir el amargor del mate y disfrutar de una infusión más suave y agradable.
1. Escupir los primeros sorbos
Los primeros sorbos son siempre los más intensos: la yerba libera una gran concentración de sabores, a menudo muy amargos.
Si estás empezando o usas una yerba intensa, no dudes en escupir los 2 o 3 primeros sorbos. Así el mate se suaviza de forma natural a continuación.
2. Dominar el tiempo de infusión
Cuanto más tiempo infusiona el mate, más fuerte y amargo será. Es esencial, por tanto, no dejar la yerba infusionando demasiado tiempo.
Utiliza además, idealmente, agua a 70–80 °C para una infusión equilibrada.
3. Añadir un endulzante natural
Como con el café o el té, puedes suavizar tu mate con azúcar, miel o un sirope natural .
Truco: si preparas tu mate en calabaza, coloca el endulzante en el hueco de la yerba antes de introducir la bombilla. Así se difunde mejor.
4. Optar por un mate saborizado
Si estás empezando o buscas un mate más accesible, descubre nuestra gama de yerbas saborizadas: limón, tropical, menta dulce…
Alternativas perfectas para apreciar la planta sin sorprenderte con un amargor demasiado marcado.
5. Dar tiempo al sabor para que evolucione
¡No te desanimes! Incluso sin añadidos, el sabor del mate evoluciona de forma natural cebada tras cebada.
La yerba se suaviza poco a poco y revela aromas más finos, a veces vegetales, a veces ligeramente dulces o amaderados.
